La mitad del camino

Estoy en un momento en el que ya no soy joven porque ellos no me tratan como a uno más y tampoco soy viejo porque si bien ellos me aceptan aún siento que no llegué a esa etapa.

Me doy cuenta que estoy llegando a la cumbre y que podré seguir avanzando un poco más, pero no mucho más. Y luego deberé emprender el camino del retorno.

Cuando uno va sueña y cuando uno vuelve recuerda. Justo ahora estoy llegando a la mitad del camino.

Aún no dejo de soñar, aunque se que no voy a poder concretar muchas cosas. Por como soy seguramente soñaré incluso cuando esté volviendo. Es que nunca perderé la esperanza de encontrarme con quien ya no está a mi lado.

En cualquier momento emprenderé el retorno. Quizás no me de cuenta cuando lo haga. Intentaré estar atento aunque esas cosas pasan volando sin que uno lo sepa realmente.

Me siento fuerte, aún me quedan energías para seguir avanzando a pesar de las dificultades que tuve en llegar hasta aquí. Esos obstáculos, por más duros que fueron forman parte de mi riqueza y alimentan mi espíritu. Los pasos son cada vez más cortos pero nada va a detener mi marcha. Es que no llegué hasta aquí por nada. Alcanzaré mi cumbre a plena marcha, con mi propio estilo y con grandeza.

Abran paso. . . que todavía sigo.