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Hace poco conversé con una querida amiga acerca de lo que hace fuerte y feliz a una pareja. Para su sorpresa mi argumento fue que los momentos difíciles son los que ayudan a consolidar la relación. Percibí que esa respuesta la desilucionó un poco ya que tengo la impresión que su esperanza era la de generar momentos agradables para lograr aquel resultado.

Luego de un rato no quede conforme con mi comentario, no porque lo sienta de otra forma sino porque no lo exprese como realmente debía hacerlo.

No soy un experto en estos asuntos y de hecho no creo que alguien tenga la verdad absoluta. Por eso me expreso desde mi propia experiencia y asiento que si por algún motivo alcanzamos un grado límite de desgracias, infortunios y demás penas la victoria ante esas situaciones es tal que es inimaginable dejar de lado a quien te acompaño a superar esas contingencias.

Claro que otras situaciones y circunstancias son provechosas para afianzar la pareja. Sin embargo insisto que la superación de aquellos obstáculos que nos presenta la vida es lo que más nos ayuda a consolidar una ralación.

Espero que ahora mi estimada amiga interprete de forma más esperanzadora aquello que quise compartirle.