Esperanza de vida

Hace algunas semanas una persona me comentó que en Argentina la esperanza de vida había alcanzado los 84 años. Me pareció un poco exagerado y aún no pude confirmar ese valor. Durante el partido de fútbol Zimbabue vs Brasil el comentarista dijo que en el país africano la esperanza de vida era de 42 años. Esto me impresionó; realmente es increíble que en la época que estamos haya niveles tan bajos en estos valores.

Me puse a investigar sobre esto en Internet para informarme más. Así encontré que la Esperanza de Vida es el promedio de vida de una población durante un período de tiempo. Esto se calcula anualmente o en perídodos más prolongados. Hay varias formas de calcular este promedio dependiendo del tipo de información con la que se cuente. Hasta donde pude averiguar en Argentina este índice es igual 79.9 años aunque la UNICEF dice que es de 75 años (72 años para hombres y 79 años para mujeres).

Un caso curioso es el de Vilcabamba (Ecuador), ciudad reconocida por la longevidad de sus habitantes. Allí un ciudadano nativo alcanza tranquilamente los 100 años y lo más notable de todo es que se mantienen en plena actividad laboral desarrollando cultivos en los campos a más de 1500 metros sobre el nivel del mar. Del otro lado, el país africano Suazilandia apenas alcanza los 33 años de esperanza de vida.

Enlace | WikiPediaUNICEF

Elección de un par de zapatillas para voley

La elección de un calzado para voley es un punto clave si uno toma en serio este deporte ya que las piernas de un jugador tienen un desgaste importante que posiblemente no se note en la juventud pero que tarde o temprano aparecerá si uno no toma los recaudos para evitar esto.

En este artículo no voy a elegir una marca o un modelo específico de zapatillas ya que esto es muy personal porque su elección depende de factores propios de cada individuo (altura, peso, estructura ósea, etc) y otros factores externos o del ambiente que no podemos controlar totalmente (material de la cancha, cancha techada o al aire libre, posición de juego, etc).

Lo que expresaré será mi opinión basada en mi propia experiencia y en las vivencias que tuve con compañeros y colegas de voley desde que comencé la práctica del voley allá por 1988 y hasta mi último par de zapatillas compradas durante el 2006.

A continuación les enumero alguno de los ítems a tener en cuenta en la elección de las zapatillas:

Que sea de voley

Lo primero que hay que tener en cuenta en la elección de la zapatilla es que sea para Voley. Las empresas invierten millones en tecnología para producir sus productos a la medida de la disciplina deportiva y a pesar de ello es increíble ver en un partido de voley que hay jugadores con zapatillas de otros deportes que en muchos casos no tienen nada que ver con el voley. Es muy sencillo confundir algunas zapatillas de básquet, de running o incluso de tenis con zapatillas para voley. Sin embargo, cuando uno adquiere más experiencia las aprende a reconocer inmediatamente.

¿Hombre o mujer?

Hay que usar las zapatillas que corresponden a nuestro sexo. Las zapatillas para hombres son muy diferentes a las hechas para mujeres. Es muy común ver a mujeres que compran zapatillas para hombres pensando que son más fuertes y al final terminan con dolores de pies y espalda por la mala elección.

Tipo de superficie

En el automovilismo es muy notorio como los autos cambian los neumáticos según como este la pista. Hay compuestos para pista seca y otros para pista húmeda. Pues bien, de la misma manera en el voley hay que tener en cuenta la superficie donde se realizarán los entrenamientos y donde se jugarán los partidos de local y visitante.

Por ejemplo, el club donde yo entrenaba cuando era pibe tenía 3 canchas y por cuestiones organizativas (o “desorganizativas”) nos tocaban las canchas al azar. Un día era la de piso áspero y les puedo asegurar que las zapatillas en esa cancha podían durar dos o tres meses cuanto mucho. La otra era un piso pulido sobre el que habían pintado una publicidad y eso hacía que por sectores fuera lisa y por otros fuese más áspera, con lo cual en cualquier momento podías perder estabilidad. La tercera era la peor e increíblemente era la que el club elegía para los partidos oficiales. La mitad de la cancha tenía el piso pulido, liso como una pista de hielo y la otra mitad tenía el mismo piso pero por “motivos presupuestarios” no fue pulido. Imaginen lo que era jugar ahí. Otra anécdota que viene al caso es que por los ‘90 la mayoría de las canchas de Tucumán eran abiertas excepto por una que era de un parquet sintético o plastificado (no entiendo mucho del tema) y el caso es que si ibas a jugar con zapatillas para cancha abierta te patinabas de lo lindo y al equipo que entrenaba en esa cancha le costaba jugar de visitante. Por suerte hoy tenemos muchas carpetas, parquets y por supuesto de las otras. En fin, este aspecto hay que tenerlo muy en cuenta.

¿Qué tipo de pié tenemos?

Desde pibe que soy fanático de Adidas, me compraba toda la ropa deportiva de esa marca, pero por más que quisiera, las marcas europeas generalmente hacen zapatillas para pies delgados y yo tengo pies muy anchos así que no tuve otra opción que elegir las zapatillas americanas, más específicamente Nike. Como los asiáticos la tienen clara, ellos tienen dos marcas Asics, que generalmente son para pies delgados y Mizuno, que a los que tienen pies como el mío van muy bien.

Ojo, esto es una generalización de las marcas, no significa que no vamos a encontrar modelos ideales para nuestros pies dentro de una u otra marca. Yo por ejemplo use mucho tiempo un modelo de Asics que me quedaban muy cómodas. También use unas Adidas que prácticamente estaban hechas a mi medida. En fin, a no descartar marcas, solo tomen esto como una posible referencia.

Tipo de suela

Hay suelas blandas, duras, flexibles, anti impacto, etc. Hoy el mercado ofrece muchas alternativas y el voley aprovecha muy bien esto ya que como todos saben los sacrificios físicos que requiere una posición respecto de otra varían considerablemente. No sería lógico que un central utilice el mismo calzado que un líbero.

En este aspecto es curioso notar la evolución de los fabricantes desde los años 80 hasta ahora. Antes las zapatillas eran bajas y blandas. Muy cómodas por cierto. Hasta que te agarraba un técnico en pretemporada y te hacía dar 800 saltos en un entrenamiento y salías con los pies a la miseria. A nivel internacional un modelo clásico eran las Tiger que luego fueron Asics Tiger. A nivel local eran muy común ver las Adidas Voley, que si no me equivoco aún se pueden conseguir y están a buen precio. Particularmente se las recomiendo a los que necesitan sensibilidad en los pies y a los que sean delgados ya que si realizan muchos saltos y caen pesadamente lo van a sentir mucho. También son recomendables para quienes junto con las zapatillas usan tobilleras metálicas forradas.

A mediados de los noventa comenzaron a aparecer las zapatillas más armadas, sin llegar a ser rígidas, la suela era dos o tres veces más alta que las anteriores y por lo general eran totalmente de cuero o al menos un 80% de ese material. Con esto se logró firmeza sin perder sensibilidad. Pero los tobillos seguían desprotegidos y así llegamos a fines de los noventa y principios del 2000 con zapatillas muy similares a las de básquet aunque un poco más blandas. Esto no tuvo mucho éxito y lo mejor es lo que vivimos en la actualidad, hay modelos de tela y cuero con suelas flexibles y hay otros más armados que son recomendables para jugadores profesionales y de alto nivel.

Errores comunes

Siempre usar medias deportivas. Hoy está de moda el uso de soquetes y se los pueden ver mucho en voley femenino. Nunca use ese tipo de medias pero imagino que deja a la articulación del tobillo desprotegida. Medias de vestir ni hablar…

Cuando vayan a comprar las zapatillas usen las medias que usarán en entrenamientos y partidos. Los especialistas sugieren caminar unas cuadras antes de ir a comprar las zapatillas así tenemos los pies hinchados como lo tendríamos en actividad (es decir, no tomar taxi al shopping. jeje).

No usar zapatillas de tenis. Las zapatillas de tenis por precio y resistencia son generalmente compradas para practicar muchos deportes, incluído el voley. Y la verdad es que si bien en aspecto pueden ser similares a las de voley, son notoriamente más duras que estas y estan previstas para desplazamiento y no para salto.

Otro error común es estrenar una zapatilla en partido o entrenamiento intenso. A una zapatilla nueva hay que caminarla un poco para que nuestros pies se acostumbren a ellas.

En la medida de lo posible, no se deben utilizar las zapatillas de voley para paseo u otro deporte. Las zapatillas de voley son costosas y por lo general duran menos de un año (según la intensidad de uso), de hecho muchas me duraron unos pocos meses. Lo ideal sería tener un par de zapatillas de voley y usarlas alternadamente para que los sistemas de amortiguación no se deterioren rápidamente. En el caso que se pueda, sería bárbaro utilizarlas en el entrenamiento y usar otras de paseo camino a casa.

Las zapatillas no se lavan. Se “airean”. Esto puede sonar un poco (o bastante) “asqueroso” pero la realidad es que si uno las lava se endurecen y se tuercen enteras. Lo ideal es usarlas y luego dejarlas en el balcón o algún lugar ventilado (para no asfixiarse) para que se seque la transpiración de forma natural. No usar horno ni métodos extraños para acelerar el secado.

Conclusión

Si les tuviera que sugerir marcas les mencionaría Adidas, Asics, Mizuno, Nike, Rainha, Topper (órden alfabético). Cada una de estas marcas tiene una línea de calzado para voley y hay algunas que en la línea tienen más de un modelo.

Yo prefiero aquellos modelos que protegen el tobillo sin llegar a ser botas de básquet sino apenas un poco más altas que el modelo tradicional de zapatillas. De todas formas hay que reconocer que estos modelos son incómodos para líberos, sobre todo en desplazamientos frontales. Pero son muy prácticas para centrales por razones obvias.

Importante

Si bien el deportista en la actualidad esta asistido por elementos que parecen ser cada vez más perfectos y evolucionados no olvides que lo más importante es la pasión por el deporte que practicas y el espíritu de superarnos lo que realmente nos permite ser mejores. Nosotros los argentinos tenemos muy vigente el ejemplo de Diego Armando Maradona que practicó descalzo y jugando con naranjas y alcanzó ser el mejor en el deporte que lo apasionaba.

Espero que este artículo les sea de utilidad.

¿Qué es el Voley?

El voleibol, volleyball o simplemente voley, es un deporte donde dos equipos se enfrentan sobre un terreno de juego separados por una red central, tratando de pasar el balón por encima de la red hacia el suelo del campo contrario. El balón puede ser tocado o impulsado con golpes limpios, pero no puede ser parado, sujetado, retenido o acompañado. Cada equipo dispone de un número limitado de toques para devolver el balón hacia el campo contrario. Habitualmente el balón se golpea con manos y brazos, pero también con cualquier otra parte del cuerpo. Una de las características más peculiares del voleibol es que los jugadores tienen que ir rotando sus posiciones a medida que van consiguiendo puntos.

Fuente | WikiPedia

Breve historia del Voleibol Argentino

El Voleibol en Argentina fue introducido en 1912 por la Asociación Cristiana de Jóvenes. En 1932 fue fundada la Federación Argentina de Voleibol, que juntamente con la de Pelota al Cesto compartían la dirección de ambos deportes bajo una misma entidad.

El número de adeptos fue creciendo paulatinamente a medida que el voleibol se fue difundiendo año tras año. En la actualidad se pueden contar en la Argentina alrededor de 30.000 jugadores oficiales de voleibol, pero si se tienen en cuenta los niveles escolares este número se incrementa en grado sumo. Es el voleibol el deporte escolar número uno en Argentina.

La Selección Argentina Masculina de Mayores participó por primera vez en una competencia oficial internacional en el año 1951, jugando en el Campeonato Sudamericano en Río de Janeiro, Brasil, alcanzando el cuarto lugar. La primera participación en un Campeonato Mundial se produce en el año 1960, también en Río de Janeiro, finalizando en el 15° lugar. Desde ese momento y hasta la fecha, ha participado en un total de 6 Campeonatos Mundiales siendo su mejor ubicación el tercer puesto logrado en Buenos Aires en 1982.

Las participaciones Olímpicas del equipo Argentino se iniciaron en 1984 en Los ángeles, finalizando en 6to lugar, luego participó en Seúl en 1988 logrando su máximo galardón internacional, la medalla de bronce olímpica, y finalmente en Atlanta en 1996 donde concluyó en el octavo puesto. En el orden Panamericano fue protagonista en 7 ediciones de los Juegos Panamericanos, logrando 3 veces la medalla de bronce y siendo campeón panamericano en 1995 en Mar del Plata. A nivel continental ha participado hasta la fecha en 19 Campeonatos Sudamericanos siendo campeón en 1964 en Buenos Aires. En la última década jugadores argentinos fueron seleccionados para participar en la Gala Mundial del Voleibol, integrando el equipo All Star de la FIVB.

Argentina viene siendo un permanente animador de las mayores competencias del voleibol mundial en los últimos años, aportando jugadores de reconocida calidad que ayudan a jerarquizar las competencias internas de otros países tales como Italia, España, Brasil, Bélgica, etc. En la liga mundial, Argentina empezó a escribir su historia en la edición 1996 con un equipo muy joven que busca convertirse en protagonista principal en un futuro cercano.

Autor | Profesor Roberto R. Pendenza y Marcelo Re